Los objetos cortopunzantes pueden causarnos heridas y lesiones. Por eso, debemos manejarlos adecuadamente, incluso al desecharlos. Sigue leyendo y conoce cómo hacerlo de manera correcta.

Se pueden llamar objetos cortopunzantes o punzocortantes a cualquier elemento que tenga puntas afiladas, que penetren, corten o perforen la piel causando heridas. Por ejemplo, un cuchillo o un picahielo. Sin embargo, el término se aplica de manera particular a ciertos implementos que se usan en el ámbito médico (jeringa, bisturí). Para ellos, hay medidas especiales que permiten desechar objetos cortopunzantes con seguridad.

Además de los profesionales de la salud, las personas con enfermedades crónicas también necesitan manipularlos. No obstante, estos objetos deben ser descartados tomando en consideración ciertas normas.

¿Qué son y cuáles son los objetos cortopunzantes?

Como la misma palabra lo da a entender, los objetos cortopunzantes tienen puntas muy filosas. Algunos son bastante aguzados, como un alfiler; otros son de hoja y un poco más anchos, como las navajas.

En cualquier caso, la manipulación de los mismos conlleva un riesgo, que es la posibilidad de penetrar fácilmente la piel. En el ámbito de la medicina y la enfermería encontramos diversos objetos cortopunzantes. Los mismos son usados con la finalidad de administrar algún medicamento, hacer una incisión en una operación o tomar una muestra para un examen.

Pero no solamente en las instalaciones de los centros de salud se utilizan. También deben manipularlos pacientes para autoadministrarse medicamentos. Esto es algo que sucede con quienes sufren enfermedades crónicas, como la diabetes.

Ejemplos de objetos cortopunzantes que luego hay que desechar

Entre los objetos usados en la práctica de la medicina que cortan o penetran en la piel, tenemos los siguientes:

  • Aguja de las jeringas: pueden ser usadas para extraer fluidos del cuerpo a los fines de realizar algún examen o inyectar medicamentos. Incluso para inocular sustancias en tratamientos estéticos no invasivos.
  • Bisturí: usados para hacer incisiones en intervenciones quirúrgicas o para desbridamiento o eliminación de tejido necrótico.
  • Lanceta: es un instrumento que consta de una hoja corta de doble filo. La misma se usa para pinchar y extraer gotas de sangre en algunas pruebas. Por ejemplo, para que los diabéticos mantengan el control del nivel de glucemia.
  • Autoinyector: son jeringas con medicamento, listas para que la persona las inyecte en su cuerpo en casos de emergencia. Un ejemplo son las plumas de epinefrina, usadas cuando se presenta una reacción anafiláctica.

Riesgos de uso

El mayor problema a la hora de manipular y desechar objetos cortopunzantes es que tienen altas posibilidades de transmitir infecciones. En efecto, tales elementos pueden contener toxinas, bacterias, virus, hongos o parásitos.

Por ende, el personal de salud está expuesto constantemente a patógenos. Según las investigaciones, las lesiones por pinchazos con objetos cortopunzantes oscilan entre 1,4 y 9,5 por cada 100 miembros del personal sanitario, anualmente.

Por otra parte, los estudios estiman que cerca de la mitad de las enfermeras se lesionan de 1 a 5 veces al año y el 40 % tienen heridas por pinchazos de agujas. Estas lesiones pueden estar relacionadas con el contagio de diversas enfermedades, incluso VIH y hepatitis B.

Consejos para la manipulación

Si se es un profesional de la salud, un paciente con una enfermedad crónica o parte del personal de mantenimiento de una institución hospitalaria, hay que aprender a manejar y desechar estos objetos cortopunzantes de forma segura.

En tal sentido, se deben tener en cuenta una serie de pautas para evitar heridas accidentales y posibles contagios de enfermedades:

  • No desempacar una jeringa hasta que sea momento de utilizarla.
  • Antes de tomar el objeto cortopunzante hay que asegurarse de tener al alcance de la mano todos los elementos que se necesitan.
  • Nunca apuntar el objeto hacia uno.
  • Una vez utilizado, no colocarlo sobre una superficie donde pueda ser tocado o rozado por alguien.
  • No dejar objetos cortopunzantes al alcance de pacientes confundidos o desorientados por efecto de algún trauma o consumo de sustancias.
  • Nunca entregar en la mano un objeto afilado a otra persona.
  • Si es un elemento reutilizable, tener listo un recipiente seguro y colocarlo allí después de usarlo.
  • No doblar, romper ni retirar las agujas usadas de las jeringas desechables.

Cómo desechar correctamente objetos cortopunzantes

Los posibles riesgos con los objetos cortopunzantes no terminan una vez que los utilizamos. Debemos ser igualmente precavidos con relación a la manera de desecharlos. Hay que seguir un protocolo.

En el caso del personal de mantenimiento de un centro de salud, la primera recomendación es no mezclar los objetos cortopunzantes con otros desechos hospitalarios. En el hogar, esto se traduce en nunca arrojar un objeto punzocortante a la basura común. Deben ser colocados en un contenedor aparte y apropiado.

Incluso hay opciones reutilizables para contenedores, como una botella vacía de detergente para ropa, por ejemplo. En este caso, se debe fijar con cinta de seguridad la tapa de la botella y etiquetarla.

Hay que ser muy cuidadosos al momento de colocar el elemento cortopunzante. No se debe meter la mano en el contenedor, sino arrojar solamente. Menos aún se debe empujar hacia abajo con el fin de compactar los objetos introducidos.

Hay que mantener los contenedores para objetos cortopunzantes fuera del alcance de niños y mascotas. Lo ideal es que esté resguardado hasta que llegue el momento de desecharlo.

Cuando se tiene un recipiente para objetos punzocortantes lleno, este a su vez debe ser trasladado a un lugar donde no se corra el riesgo de que alguien lo abra por error. Las normativas sobre disposición de este tipo de desechos son variadas en los distintos países.

Los recipientes para objetos cortopunzantes se desechan siempre. No se debe trasvasar el contenido hacia otro ni volver a utilizarlo. De preferencia, se debe cerrar herméticamente.

¿Por qué no arrojar objetos cortopunzantes a la basura?

La eliminación inapropiada de objetos cortopunzantes en el hogar o en un hospital representa un potencial riesgo para muchos. Incluso las personas sin techo que revisan en la basura pueden pincharse. Por otro lado, quienes consumen drogas ilegales podrían tomar una jeringa y reutilizarla, lo que conlleva alto riesgo de contraer infecciones. Es oportuno recordar que el uso compartido de jeringas es uno de los mecanismos de transmisión del VIH.

Las posibilidades de pincharse con una aguja o con una lanceta, o cortarse con un bisturí, siempre están latentes al manejar estos objetos, aun cuando se tomen todas las precauciones necesarias. Es imposible eliminar totalmente el riesgo.

Pero eso no significa que debamos colaborar en incrementar las posibilidades de que algo indeseable ocurra. Es mejor prevenir. Manejar y desechar adecuadamente los objetos cortopunzantes es algo que podemos aprender.

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